En el debate entre Sócrates y los sofistas, la contraposición entre naturaleza (physis) y cultura (nomos) es de vital importancia. Porque se trata de un tema que va a resurgir explícitamente en varias ocasiones a lo largo de la historia de la filosofía y, aunque no se haga discusión explícita sobre el tema, las categorías “naturaleza” y “cultura” siempre están presentes.
El concepto de Physis corresponde, en términos generales, a lo natural, a un orden que tiene sus propias leyes independientes de los deseos del ser humano y que constituye una estructuración de la realidad armoniosa, equilibrada y estable (esto es muy importante, porque en el debate posterior la equiparación de lo natural con lo bueno está fuera de duda o de cuestión en muchos casos).
Por Nomos se suele entender todo aquello que el ser humano ha añadido a la Physis, construcción artificial que no existiría de no existir el hombre: costumbre, política, lenguaje, ley, valoraciones, juicios, técnicas, normas, etc.
La contraposición de uno y otro concepto, en cualquier caso, es introducida por los sofistas, que consideran que las leyes y costumbres humanas son convenciones creadas por el ser humano y no responden a leyes naturales o divinas. Esta concepción supone el nacimiento de la crítica de la cultura y de todos sus aspectos, tanto políticos como jurídicos, religiosos o morales.
El debate, es de una importancia fundamental y ha supuesto el punto de partida para la toma de decisiones en otros temas o para la valoración de actitudes. Su influencia sigue presente hoy día, tanto en cuestiones filosóficas como cotidianas (por ejemplo, lo natural sigue siendo un concepto usado para explicar la conducta humana o para juzgarla, como se hace, por ejemplo, cuando se tacha una conducta sexual determinada como antinatural para descalificarla)
Aunque ni los sofistas ni Sócrates llegaron a una conclusión clara, si lo hizo Aristóteles, el discípulo de Platón, que a su vez, era discípulo del mismo Sócrates. Él dijo que el hombre es un ser político y por ello es cultural por naturaleza. Ser culturales está en nuestra naturaleza.
!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->